La primera visita al ortodoncista debería ocurrir a los 7 años de edad. Esa es la recomendación de la Asociación Americana de Ortodoncistas (AAO), y no es arbitraria: a esa edad ya han salido los primeros molares permanentes y los incisivos, lo que permite al ortodoncista evaluar la mordida, detectar problemas de espacio y anticipar complicaciones antes de que se agraven. Esto no significa que tu hijo necesitará tratamiento a los 7 años — la mayoría no lo necesita — pero sí que un diagnóstico temprano puede ahorrar tiempo, dinero y procedimientos más complejos en el futuro.
En Romano Ortodental en Santa Tecla, El Salvador, la Dra. Sandra Romano recibe niños para evaluación desde los 6-7 años. Con más de 20 años de experiencia en ortodoncia pediátrica y de adultos, entiende que esta primera cita puede generar ansiedad tanto en los padres como en los niños. Por eso esta guía te explica paso a paso qué esperar.
¿Por qué a los 7 años y no antes o después?
A los 7 años tu hijo tiene una mezcla de dientes de leche y permanentes (dentición mixta). Esto permite evaluar cómo están saliendo los dientes permanentes, si hay suficiente espacio en los maxilares y si la mordida se está desarrollando correctamente. Antes de esa edad, hay muy pocos dientes permanentes para hacer un diagnóstico ortodóntico significativo. Después de los 10-11 años, algunos problemas que se podrían haber interceptado con tratamiento temprano ya requieren intervenciones más largas o complejas.
Datos del estudio de la AAO muestran que solo el 15-20% de los niños evaluados a los 7 años necesitan tratamiento inmediato. El 80% restante se pone en observación con controles periódicos hasta el momento óptimo para iniciar brackets — generalmente entre los 11 y 13 años.
¿Qué evalúa el ortodoncista en la primera visita?
La evaluación es integral y abarca mucho más de lo que se ve a simple vista. El ortodoncista examina: la alineación de los dientes presentes, la relación entre el maxilar superior e inferior (mordida), el espacio disponible para los dientes que aún no han erupcionado, los hábitos orales (respiración bucal, succión del pulgar, deglución atípica), el perfil facial y la simetría, y la salud general de las encías y tejidos blandos.
Herramientas de diagnóstico: qué estudios se hacen
Radiografía panorámica
Es la herramienta más importante. Muestra todos los dientes — los presentes y los que aún están dentro del hueso — en una sola imagen. Permite detectar dientes supernumerarios (extra), dientes retenidos que no van a salir por sí solos, agenesias (dientes que no se formaron) y quistes o patologías óseas. Es rápida, indolora y la dosis de radiación es mínima — equivalente a la radiación natural que recibís en un día normal.
Radiografía lateral de cráneo (cefalométrica)
Esta radiografía de perfil permite medir la relación entre los huesos maxilares y el cráneo. Es fundamental para determinar si un problema de mordida es dental (solo dientes) o esqueletal (huesos). Esta distinción cambia completamente el plan de tratamiento. En niños en crecimiento, un problema esqueletal puede corregirse con aparatos ortopédicos que guían el crecimiento; en un adulto que ya no crece, podría requerir cirugía.
Fotografías clínicas y modelos de estudio
Se toman fotografías de la cara (frente, perfil, sonrisa) y de los dientes desde distintos ángulos. En muchas clínicas modernas, incluyendo Romano Ortodental, se realizan escaneos digitales de los dientes que reemplazan las incómodas impresiones con pasta. Estos registros sirven para el análisis detallado y para comparar el progreso durante el tratamiento.
Los 4 posibles resultados de la evaluación
Resultado 1: No se necesita tratamiento
La mordida y alineación están bien, los dientes permanentes tienen espacio suficiente para erupcionar correctamente. Aproximadamente el 30% de los niños evaluados a los 7 años caen en esta categoría. Se recomienda un control anual para monitorear el desarrollo.
Resultado 2: Observación periódica
Se detecta un problema potencial pero aún no es el momento óptimo para tratarlo. El niño entra en un programa de controles semestrales gratuitos hasta que las condiciones sean ideales para iniciar. Este es el resultado más común — alrededor del 50% de los niños evaluados.
Resultado 3: Tratamiento interceptivo (Fase 1)
Se identifica un problema que se beneficia de intervención temprana: mordida cruzada, apiñamiento severo que impide la erupción de dientes permanentes, o hábitos como la succión del pulgar después de los 5 años. El tratamiento interceptivo dura generalmente 6-12 meses y puede incluir expansores palatinos, mantenedores de espacio o aparatos funcionales. La Fase 1 no reemplaza los brackets — prepara la boca para que el tratamiento completo posterior sea más corto y sencillo.
Resultado 4: Tratamiento completo inmediato
En algunos casos, especialmente si el niño ya tiene 11-12 años y la dentición permanente está casi completa, se puede iniciar el tratamiento completo de brackets directamente. Esto es menos común en evaluaciones a los 7 años pero frecuente cuando la primera visita ocurre más tarde.
Cómo preparar a tu hijo para la primera cita
La ansiedad infantil ante el dentista u ortodoncista es normal y manejable. Primero, explicale con lenguaje simple y positivo: 'Vamos a visitar a una doctora que va a contar tus dientes y ver cómo están creciendo.' Evitá palabras como 'dolor', 'inyección' o 'arrancar' — no aplican a una evaluación ortodóntica. Segundo, no proyectés tu propia ansiedad: si vos le transmitís nerviosismo, él lo va a absorber.
Un estudio del British Dental Journal encontró que el 73% de la ansiedad dental en niños proviene de los comentarios de los padres, no de experiencias propias. Contale que es una revisión rápida, que no va a doler y que después podrán ir por un helado. Traé sus registros dentales si los tiene y una lista de preguntas que querás hacer.
Preguntas que los padres deberían hacer
Aprovechá la primera cita para obtener toda la información que necesitás: ¿Mi hijo necesita tratamiento ahora o más adelante? ¿Cuál es el problema específico que detectó? ¿Cuánto duraría el tratamiento? ¿Cuánto cuesta y qué incluye? ¿Hay opciones de planes de pago? ¿Cada cuánto serían las citas? ¿Qué pasa si no tratamos el problema? Estas preguntas te ayudan a tomar una decisión informada sin presiones.
¿Cuánto cuesta la primera evaluación?
El costo de la evaluación inicial varía según la clínica y los estudios diagnósticos incluidos. En Romano Ortodental, la evaluación incluye el examen clínico completo y la consulta detallada con la Dra. Romano, donde te explica los hallazgos y opciones. Las radiografías se toman en el mismo consultorio, lo que ahorra tiempo y desplazamientos.
No esperes a que sea tarde
Muchos padres esperan a que todos los dientes permanentes hayan salido para consultar al ortodoncista. Aunque eso no está 'mal', se pierden la ventana de oportunidad para tratamientos interceptivos que son más cortos, menos costosos y previenen problemas mayores. Un estudio longitudinal de 20 años de la Universidad de Michigan demostró que los pacientes que recibieron evaluación temprana tuvieron tratamientos completos un 30% más cortos en promedio que quienes consultaron por primera vez a los 13-14 años.
Si tu hijo tiene 7 años o más y nunca ha visitado a un ortodoncista, este es el momento. La Dra. Sandra Romano y el equipo de Romano Ortodental en Santa Tecla, El Salvador, te reciben con calidez y profesionalismo. Escribinos por WhatsApp para agendar la primera evaluación de tu hijo — es un paso pequeño que puede hacer una gran diferencia en su salud dental futura.